
Nacido en Plainfield en 1917, Irving Penn mostró desde un primer momento su vocación artística. Al principio se vinculó con la pintura pero luego fue decantando hacia la fotografía con la que se sentía más cómodo para expresarse y experimentar. En la década del '40 la revista Vogue le dió la oportunidad de una portada y a partir de ahí su fama y prestigio no se detuvieron nunca. Se especializó en las fotos de estudio, en la composición de retratos que logran captar siempre la atención del espectador. Ante su cámara desfilaron celebridades como Picasso, Dalí, Levi Strauss, Janis Jopolin, Capote, Bergman o Arthur Miller. Para lograr su objetivo artístico era capaz de apelar a cualquier tipo de astucia. Al retratar a Igor Stravinsky, Penn le hablaba continuamente en voz muy baja...y cuando finalmente logró que su interlocutor llevara la mano a la oreja para oir mejor, disparó la foto.
La foto que compartimos es la que le tomó a Woody Allen en 1972 interpretando a Chaplin cautivado por el aroma de una flor, inspirado en la película "Luces de la Ciudad" (City Lights, 1931).

